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quinta-feira, 30 de maio de 2013

O QUE DE NÓS FALAM LÁ FORA

Internacional

Las jubilaciones millonarias en Portugal

Día 17/03/2013 - 04.01h

Las pensiones vitalicias de los políticos son acumulables y compatibles con salarios del sector privado




Cada mes Jardim Gonçalves recibe 167.650,70 euros en concepto de su pensión de jubilación. Al fundador y ex presidente del Millennium BCP, el mayor banco privado portugués, le llega mensualmente a su cuenta este valor, desde diciembre de 2007, a través del fondo de pensiones del banco y por vía de un contrato de seguros negociado con la aseguradora Ocidental. “No cuesto al Estado un euro”, alega el ex banquero en su defensa, una vez que la actual dirección del banco intenta rebajar el montante. El asunto ha acabado en los tribunales que han dado la razón al señor Jardim Gonçalves. “El BCP ha sido uno de los bancos financiados por el Estado con el dinero de la ayuda internacional”, recuerda Pedro Bento, trabajador portugués indignado con este caso. “El BCP utiliza el dinero público para pagar la pensión de este señor, es decir, la pagamos todos”, matiza. Doce mil de los 78 mil millones de euros de la ayuda internacional a Portugal estaban reservados para la banca. En el caso del BCP, recibió una inyección monetaria de dos mil millones de euros.
Pero muchas de las jubilaciones millonarias que existen en Portugal salen directamente de los cofres del Estado. En un momento de crisis, con recortes, medidas de austeridad y un futuro incierto por delante, los portugueses se preguntan cómo es posible que sigan existiendo estas jubilaciones. Altas y bajas cantidades, el problema está en el peso que tienen cada mes para el Estado. Hace 20 años, en 1993, existían 203.141 jubilados y en el 2011 la cifra era de 453.129, es decir, 250.000 más. Unos números que no paran de crecer. En el próximo mes darán entrada al sistema otros 1.703 jubilados, que supondrán 1,472 millones de euros por mes al Estado, menos de 865 euros por persona de media.
En Portugal no existe una cantidad máxima por jubilación y puedes recibir una o más jubilaciones y al mismo tiempo estar trabajando. Hasta hace dos años incluso podías recibir la jubilación y ser funcionario, una de las pocas alteraciones que se han producido para cambiar un sistema en el que los políticos, los principales beneficiarios, no parecen tener coraje para hacerlo. Desde el 1 de enero de 2011 no se pueden acumular jubilaciones con cargos públicos aunque sí con remuneraciones del sector privado. El caso más sonado es el del presidente de la República Portuguesa, Anibal Cavaco Silva, quien renunció a su sueldo y recibe actualmente dos pensiones. Una, como resultado de los descuentos realizados a lo largo de su vida profesional como profesor y otra de las aportaciones del Fondo de Pensiones del Banco de Portugal, como funcionario de dicha institución
 
Las jubilaciones millonarias en Portugal
b. r.
Jubilados lisboetas

La suma de ambas reformas era bien superior al sueldo de presidente por lo que optó por la primera opción. Desde enero de 2006 hasta el 1 de enero de 2011 recibía su sueldo y las dos jubilaciones.Y desde la referida fecha dejó de ingresar los 7.415 euros brutos mensuales que le correspondían como jefe de Estado y se quedó con los 10.042 euros mensuales correspondientes a las dos jubilaciones. Cantidad que desde entonces se ha visto afectada a cortes y supresión de subsidios como consecuencia de las medidas de austeridad impuestas por el Gobierno. Lo mismo ocurre con la presidenta de la Asamblea de la República, Assunção Esteves, que optó por quedarse con los 7.255 euros de pensión por sus diez años de trabajo en el Tribunal Constitucional en lugar del suelo de 5.219,15 euros que le correspondía. No obstante, mantiene el derecho a las ayudas de gastos de 2.133 euros mensuales. "Tenmos un país en el quemuchos de los políticos y miembros del Gobierno ya están jubilados", subraya un funcionario.

Pensiones vitalicias

El ex primer ministro José Sócratessuprimió en el 2005 las pensiones vitalicias para los diputados sin que tuviese carácter retroactivo. Desde el 85, por decisión del Bloco Central, la ley prevé esta jubilación para los diputados con 12 años de servicio por la que reciben 4% del vencimiento por cada año de ejercicio del mandato, hasta el límite de 80% del salario de diputado. Una vez alterada la ley no afectó a los diputados que en ese momento ya habían llegado a los doce años de servicio. De cualquier forma, los diputados pueden renunciar a dicha jubilación, como el caso reciente de Francisco Louçã, ex – líder del BE. En el 2012 once ex-políticos pidieron al Parlamento la atribución de la subvención vitalicia. Y en este año, según los Presupuestos del Estado, las 409 pensiones vitalicias costarán 6,4 millones de euros.
También tienen derecho a jubilaciones vitalicias los administradores del Banco de Portugal. Vítor Constâncio dejó su cargo de Gobernador para ocupar la vicepresidencia del Banco Central Europeo (BCE) donde recibe 320.688 euros anuales brutos. Como ex diputado, ex ministro y ex gobernador, tiene derecho en su país a las respectivas jubilaciones. El economista y ex ministro de Finanzas, Luis Campos e Cunha, fue durante seis años vice gobernador del Banco de Portugal. En el 2004, por ejemplo, declaró de pensiones 114 mil euros, más que su vencimiento profesional.
Hace unos meses el rotativo luso Diario de Noticas llevó a cabo una gran investigación sobre las jubilaciones superiores a los 4.000 euros mensuales, número que cuadruplicó en diez años. Más de 4.500 pensionistas reciben más del referido valor lo que supone un coste de 285 millones de euros al año. Entre ellos están los políticos con subvenciones vitalicias, jueces y altos magistrados de la Fiscalía del Estado, jefes de servicio de organismos e institutos de los diferentes ministerios, profesores y médicos a final de su carrera. Todos juntos suponen un peso de más de 20 millones de euros al mes para el Estado, según la estimativa del DN. De vez en cuando sale a la opinión pública la cuestión de un techo máximo para las jubilaciones, tal y como ocurre en España. Manuel Villaverde Cabral, investigador y presidente del Instituto del Envejecimiento, propone la fijación de un montante máximo para la pensión pública y una unificación de entidades ya que actualmente existe la Seguridad Social y la Caja General de las Jubilaciones (CGA). Se trata de un sistema complejo en el que hay muchos intereses políticos de por medio.

Pensiones anticipadas

Cerca del 55% de los jubilados portugueses en el 2012 en el sistema público de pensiones no tenían 60 años. El FMI critica la permisividad de las reglas que permiten que muchos trabajadores de la Administración Pública lusa se jubilen pronto. Según la ley se pueden jubilar los trabajadores que, incluso menores de 55 años, tengan 30 años de servicio. La reforma anticipada está penalizada con una media de 12,9%. Con el aprieto de las condiciones salariales y de la carrera en la función pública, además de la perspectiva de cortes adicionales, se han producido muchos pedidos de pensiones anticipadas en los últimos años. De esta forma los jubilados evitan pérdidas mayores de rendimiento, reglas más duras para tener acceso a la jubilación. Entre 2007 y 2011 las jubilaciones anticipadas casi se duplicaron (de 4188 para 10622 personas). Ya en el 2012, en los dos últimos meses los pedidos se triplicaron en relación al resto del año. Y con la presión de la crisis también se ha notado el mismo efecto en el sector privad. Según el FMI, el 17% de los nuevos jubilados en el régimen general el año pasado no tenían 60 años.

Pensiones mínimas

Los números astronómicos de las pensiones que conviven con salarios también elevados contrastan con el de las pensiones mínimas que varían entre los 197,54 y los 256,79 euros mensuales. La primera de ellas es la que recibe un millón de personas y la segunda corresponde a la pensión mínima de invalidez y vejez. También está la pensión rural, de 237, 05 euros. Un dato preocupante es que tres cuartos de las pensiones están por debajo del valor del salario mínimo, 485 euros mensuales.